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En mi pequeño mundo comenzó
Por Oscar Adrián Carrasco Arias
 
Imagen: Jocarlo (flickr) http://ow.ly/LBkIa

Estudiante de Matemáticas aplicadas a la computación (UNAM) e Ingeniería en Biotecnología (UNAdM). Acérrimo lector del género de ciencia ficción, entre sus autores favoritos están Douglas Adams (La guía del autoestopista galáctico), Isaac Asimov (El fin de la eternidad) y Frank Herbert (Dune). Ha leído La insoportable levedad del ser de Milan Kundera o Filosofia para principiantes de RIUS, las tiras cómicas (Mafalda, Calvin y Hobbes, Garfield, Trino, etc.), los comics y el manga (20th century Boys, Fullmetal Alchemist, Leviathan, etc.). Fan de la música (sobre todo ambientaciones de películas y videojuegos) y de jugar videojuegos.

Twitter es: @infinity_kamui



Era un mundo tan pequeño que todas sus personas se conocían. Es claro que todos los días debían conocer a alguien para poder identificar a toda la gente de su generación antes de morir. Pero eso no era difícil, la gente gustaba de viajar dado que solo necesitaban caminar o hacer uso de alguno de los transportes que existían.

Era un mundo con pocos crímenes y con leyes muy básicas, una economía estable y una forma de vida muy simple, pero hermosa a su manera. La gente nunca se preguntó si había algo afuera de su planeta ya que gustaban de su forma de vida y de la forma en que se desarrollaba.

Sin embargo, esos días de gloria se esfumaron pronto. Un día el planeta tuvo una crisis debido a que el espacio que ocupaban los cuerpos de sus fallecidos era demasiado extenso, aumentaba cada vez más y con el paso del tiempo se había convertido en un problema de salud. Pese a que sabían manejar la basura, puesto que prácticamente todo lo que consumían era orgánico y reciclarlo resultaba sencillo, nunca habían tomado en consideración que la preocupación por el descanso eterno de su gente causaría tal vorágine, por lo que comenzaron a buscar soluciones.

Para su cultura, los cuerpos eran sagrados e intocables, cremarlos o deshacerse de ellos de alguna otra manera, resultaba casi imposible de concebir. Avanzaron hacia el desarrollo de tecnología de punta, con la finalidad de explotar su planeta y sus recursos, y eso les permitió pronto salir a explorar el espacio en busca de un pequeño lugar para dar descanso.

No obstante, cada vez que encontraban un pequeño planeta donde establecer un pequeño Sanctuarium, encontraban un problema con los habitantes u otras personas que les atacaban para quedarse con el planeta por sus características (ricos metales, abundante agua y materias primas de todo tipo).  

Pronto, en el pequeño planeta, se dieron cuenta de que sus naves y tripulaciones, no volvían de su extenuante búsqueda; eran exterminados por los habitantes del universo.

Descubrieron que su tecnología también servía para dañar. Estos seres que jamás habían pensado en ser agresivos, comenzaron a desarrollar armas de todo tipo, cansados de la negativa a usar un espacio en el universo para sus seres queridos, cansados de que mataran a su gente que solo buscaba un lugar en donde descansaran sus familiares fallecidos, cansados de las amenazas  de los demás seres a su pequeño mundo. Comenzaron guerras con todo aquel que se atreviera a ponerlos en la mira, pronto gobernaron su sistema, su galaxia y su cuadrante cósmico....

Ahora eran monstruos, habían olvidado su objetivo y solo querían la destrucción de todos los seres egoístas de la galaxia.

Su líder, consumido por todos los pensamientos de culpa convenció a su gente que seguía teniendo buen corazón en su interior de  recolectar seres de cada tipo existente en la galaxia y así dejar una semilla de todas las civilizaciones en un único planeta habitable, más grande que el suyo y muy hermoso para que siguiese su legado.
 
Ellos usarían su tecnología crear una máquina capaz de acabar con toda la vida en el universo (excepto el planeta elegido) y permitir que la mezcla de todas las formas de vida habitaran en paz en un solo planeta, así les enseñarían a convivir aunque todos sean, piensen o gusten de diferentes formas, su expansión por la galaxia seria pacífica y prolífica.

WLHUUD en el sector 42, fue el elegido para seguir la semilla de la vida, no sé si lograremos la misión que nos encomendaron nuestros ancestros.